algo abrazó el tiempo en el tiempo mientras el metro rodaba abajo. y las estaciones se vaciaban con la voz mecánica y femenina anunciando el próximo paraje y el cierre de puertas.
la parte más punk fue tu lengua tímida y la mía pudorosa sin llegar al beso o llegando a la comisura de mi oreja de pantera.
querido, recuerdo esa canción de los 80, a la que siempre cambio levemente la letra : "Yo querré que mi viaje de gran vagabundo fueses el fin" y la cantaré silenciosa hacia la tarde como una tabla de salvación mar adentro frente a la costa.
PD: siempre te escucharé ermitaño en tus señales de humo
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