martes, 15 de noviembre de 2011

desalmada ( desprolija?)

hablo de espíritu porque en el colegio de curas fue lo primero que me nombraron: "En el Nombre del Espíritu". jamás me hablaron del nombre del alma de un hijo, menos del alma de un padre y mucho menos de mi madre.

Entonces, yo digna cordero (o cabra) de Cristo, ya antes de mi primer septenio tenía lobotomizada el alma.

Ahora sé lo que es el espíritu, es precisamente esa alma en pena y éxtasis que revolotea en la vida y por otra parte la vida es un ente extraño a nuestro espíritu, por lo tanto......por lo tanto.... no hay alma que se supone vendría a ser donde se contienen los famosos sentimientos. Y estos solo sirven para nada....para amar? para dar? para la compasión?

En el nombre del padre, del espíritu (santo) y del hijo y el de más arriba: soy una desalmada.
cuando me voy no me despido del alma, cuando muero no le digo "adiós ya nos volveremos a enternecer."

Soy leal a mi espíritu , aquel que se ríe y llora frente al dolor de los demás y el propio. a veces tengo un AMOR profuso, que se desborda de mi materia, que dura millones de años luz y penumbras, rompe iconos, desarma iglesias. a veces doy con la espada el lomo de un dragón cansado por problemas similares a los míos y salgo vencida y vencedora desalmada y victoriosa

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