estoy en un rincón al centro de una vereda, una perfecta, sin arroyos, ni charcos , sin puentes, ningún pedazo de cemento envejecido , sin tierra, sin hormigas.
el lenguaje de los que se tropiezan con el único escollo que soy Yo, no saben que hace alguien recostada sobre el calor. creen que pido limosna al junior y me lanzan migas de palomas y el ave carroñera la come y me mira culposa a ras del rostro.
este es " Santiago ensangrentada". este es el país de los pantalones de moda y guerra. aquí nací...pudiendo ser huérfana en china, pudiendo haber viajado por roqueríos, pudiendo desde el sufrimiento fetal,no haber caído desde el útero que parió otra ciudadana sin sistema.
en medio de la vereda sin pueblo, sin vendedores de ensaladas en bolsa a $100, sino un barrio que en el crepúsculo se vacía y solo quedan pequeñas luces de empleados masturbando la pantalla con bases de datos y otras figuras.
un barrio de rostros tan similares al mío, con tacones nuevos, jeans y botas último modelo, conmigo recostada maniquí, sin piernas e indiferente como si quisieran que gritara algo, para ser sorprendidos y dejar de pensar en el billete que perdieron o en el amante que acabó el jueves. la soledad de los feriados que se vienen.
una tonta que poetiza con el desuso. una espía del paso lento de dos ancianos que podría asaltar. avispa en los rostros depresivos abeja que entierra la mirada en el veneno de algún enfermo.
la vereda se vacía. solo el verde me tapa la visión de este país donde marchan en carnavales de dictaduras new age.
una tonta que poetiza y que sueña recostada con la "picá" de un amor, donde pide un italiano y media cerveza y las ventanas medio falsas medio fantásticas que mira para no mirarlo de frente. dos hormigas desnudas
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