se me va el jadeo y jadeo en olas de gemidos que se repetirán quizás en el mismo lugar donde un extraño triángulo con un círculo al centro y un afiche de rodeos (?) eran testigos ciegos del espejo con la respiración empañada.
se me queda su mano en mi tobillo como adoptando el pliegue de mi cuerpo para llegar a su sin fin.
No hay comentarios:
Publicar un comentario