viernes, 2 de diciembre de 2011

tragedia III

les contaré cual es realmente lo trágico que recorre mi vida como un triciclo que me persigue desde la infancia.

en mi casa siempre hubo dos tipos de libros que me atraían. los demás fueron apareciendo silenciosos y no los veía.

1) una edición de lujo de Martin Fierro, con una tapa de extraña piel.
2) libros de medicina sobre traumatología, donde entre textos aparecían deformidades. yo pensaba que como debía crecer, me pasaría lo mismo en el camino a ser adulta. porque siempre tuve claro que llegaría a tener la altura de mis padres.

la tragedia es que las deformidades ocurrieron, nadie lo podría negar. la traumatología de mi padre influyó en mis omóplatos que son alas quebradas. pero no fue él el culpable. a él también, a su vez, lo fracturó una dictadura que todos soslayan.

entonces más tarde, había 2 tipos de libros que fueron completando las repisas aéreas:

1) Teiller y sus "cartas a reinas de otras primaveras"
2) testimonios prohibidos de torturas, torturadores, la historia de un fragmento de nuestra niñez.

los leí. también leí los boletines de la resistencia y sobre operaciones artesanales de los sobrevivientes. comencé a leer y fumar compulsivamente para saber si entre los listados estaba el nombre de mi padre, qué memorial y en cual punto del mapa lo hubiésemos recordado, y el casi drama de haberlo perdido. qué país hubiera exiliado mi pedazo de niña, si él no se hubiese escondido a tiempo en un bosque.

al final en la casa de mis padres hay dos tipos de libros

1) novelas policíacas
2) clásicos

y ni un vestigio de la histori,a como si hubiesen cremado la memoria y el silencio de mi padre traumatólogo y el de mi madre y su secreto.

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