lunes, 28 de noviembre de 2011

mi sangre V y fin de la arteria


esta es mi sangre

"Tomad y bebed todos de él porque esta es mi sangre"

inevitablemente desde niña sufrí la biblia. no recuerdo el Corán leído por mi abuelo, mirando hacia la Meca y hacia mí y dirigiendo su enseñanza para niños y jóvenes: regla numero uno de aquella religión.

solo recuerdo mis aves marías mis padres nuestros, mi procesión con la virgen arriba de las cabezotas y venid y vamos todos.. en ese colegio emblemático y elegantemente enorme, pero sobre todo la sangre hecha vino tinto, el corazón sagrado sangrando clavos y mi inocencia que pronto desertó de tanto sufrir como mi San Sebastian gay llorando torturas.

mi sangre ya no eran costras de heridas de guerra y juegos, sino un hilo que caía entre mis piernas y que sugería dejar de creer en un dios padre de ese tipo tan atractivo que es Jesús.

solo vi vírgenes pájaros que me ayudaban a pedir disculpas por mi sexo, libido a tan corta edad, si es que los 18 no son una vida entera ya. y me olvidaba de todos los iconos apenas era arrastrada a otro cuerpo crístico.

no me lancé de un 15 avo piso porque comencé leer poesía en lugar de salmos.

y mi sangre seguía cayendo a la letrina de rezos olvidados. mi anemia e hijos idos seguían cayendo a la loza blanca y la plata se iba en toallas higiénicas que entre las piernas sentía como diosa o emperatriz sangrienta de deseo.

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