lunes, 26 de diciembre de 2011

parques

[espero mi turno para ocupar el computador; entiendo un poco lo absorto que está el que lo usa ahora. es demasiado estimulante la pantallita y el mundo ahí dentro y sus espejos multiplicados.
yo estoy esperando frente a la pantalla de una noche muda, un 25 de diciembre, apegada a una ventana igualmente quieta tatuada de otras lejanas, durmiéndose.]

salí este 25 de diciembre y todos llevaban regalo de ida y vuelta. todos los niños brillaban con su ropa nueva y las muñecas caían a la tierra, bicicletas que rodaban una tras otra, mientras yo abrazaba, en un parque, a mi amor.
el único lugar en que podemos hacerlo, somos sin casa, sin habitación. solo nosotros desnudos ante la verdad, un parque y las ventanas en nuestros ojos.

el intenta escudriñar los míos, que pasan por todas las estaciones  y su expresión; si transcurre la pequeña pena el devuelve la misma mirada, si lo quiero con las pupilas brillantes, los suyos sonríen a mi resplandor.

quiere saber eso oculto y yo le hablo en silencio desde mi jaula, sobre lo que deseo y lo que ya no espero, el presente tapizado de mis ideas como collage de manos, bocas  y su espalda
y no pueden brotar mis palabras.
solo silencios repletos de ventanas abiertas.

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