como canta Vicentico: " Los caminos de la vida..."
y yo sí algo esperaba: esperaba el quiebre de todas las copas y loza durante el próximo terremoto donde mi departamento y vida se sacudiera como lo hace uno con las cajas de fósforos. y ocurrió. no la ejecutiva con cuenta (común y corriente) sino que Yo avanzando hacia la niebla con un balde lleno de artefactos lanzados desde el mar.
una perdedora que había ganado un título mayor. una looser digna, una que peleaba su dignidad y no un puesto, una que dejó descabezados y desnucadas a varios y varias tecnocráticos que gritaban su frustración y su casa que nos costaba mantener entre todos....
Escupí la tumba de un gerente en la mira, a su vez, de otro jefe o presidente del gran directorio y me fui sin dar portazos sino con un pena de que jamás daría eso que mi familia anhelaba: verme mansa y nadando en una piscina temperada de espalda braseando con un traje de nadadora profesional.
Hasta a las Naciones Unidas postulé... trabajo privilegiado, pero falló mi inglés, no era secretaria, sino una looser con great expectations and my best regards. bye.
me fui por un tubo por esas calles raras de un barrio Perez Zujovic, el mismo que golpeó con su propia guitarra a nuestro pobre Victor jara.
y fui casi feliz lanzándome al tráfico de autos último modelo con mi English pobre, mi espíritu con escamas ahogándose en el mar del éxito
No hay comentarios:
Publicar un comentario